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jueves, 24 de abril de 2014

ABRAZAR - ABRASAR

Existen muchos tipos de abrazos: un abrazo de despedida, un abrazo de amor, un abrazo de amistad, un abrazo de consuelo, un abrazo de felicitación, un abrazo a un familiar, y así podría continuar. Pero cada abrazo, los que damos y los que nos dan, significan algo para nosotros y marcan momentos especiales de nuestras vidas.
Para mí un abrazo constituye esos segundos en los que olvidamos  todo nuestro alrededor y aparece un lazo de solidaridad con otra persona. Un abrazo es felicidad cuando promete una bienvenida o es tristeza cuando marca un adiós. A algunas personas les gusta mucho abrazar, otras por el contrario son más frías o tímidas y casi no lo hacen; pero estoy segura de que la mayoría puede admitir que se sienten mejor después de recibir un abrazo de otra persona o incluso de sí mismos.

La segunda actividad propuesta en clase fue pensar qué era un abrazo para nosotros y que nos tomáramos un momento para abrazar a alguien a quien nunca habíamos abrazado. Aquí está el resultado.  







El abrazo

¿Se puede abrazar sin recordar? simplemente no es posible pensar en un abrazo sin un pasado y un futuro, el abrazo permite abrir aquellas memorias que por más olvidadas que estén, afloran de golpe, con fuerza como en el ayer… aun en dualidad, un abrazo admite lo que vendrá.

Abrazos que recuerdan o recordados abrazos, los desordenados, esos que por efusión o simple falta de costumbre dan paso a una respuesta expresiva, basta pensar en la magia del abrazo cotidiano, ese que sólo algunos atesoran. Independiente del valor, ese que se anhela cuando ya no está.

Patricio Calderón 

Experiencia con el abrazo

Mi experiencia del abrazo fue con Silvia, mi compañera de apartamento. Aquel día que la miré y la abracé me sentí muy bien porque es abrir un lazo con las personas que no conoces y comparten la mayoría de tiempo contigo.
Fue agradable para ella y me lo expresó, pero nunca pensé en los problemas que esto me podría traer.
En el momento de esta demostración de afecto salieron a flote sentimientos y, por consiguiente, la liberación de emociones y verdades por parte de ella, esto marcó mi vida de una manera que no sé explicar, ya que no he tenido experiencias al respecto.
Todo fue así, la tarde en que sucedió eso simplemente me dijo que necesitaba desahogarse con alguien y sacarse un nudo que tenía dentro de su corazón, me dijo: "Jennifer soy lesbiana". Me sentí muy mal, mi mente empezó a imaginar cosas y mi tranquilidad no fue la misma.
En estos momentos tengo problemas con las personas que comparto a diario, me siento mal ya que no la puedo discriminar pero tengo de lado mi vida cotidiana el pensar de mis vecinos, la privacidad y mi intimidad.
He tratado de hacer la relación llevadera pero no faltan los problemas con la señora que nos arrienda la casa y la presión de todos pidiéndome que me aleje de ella ya que está fijando la mirada en mí.
Desde esa confesión las cosas no volvieron a ser iguales. Su confesión después fue en público y las presiones aumentaron. No he tenido tranquilidad. Siento que esto se me sale de las manos, ya que hablo normal con ella pero esto me está dando problemas con mi novio. No sé cómo actuar ante esta situación, me siento entre la espada y la pared.
Más que un escrito quiero compartir una experiencia que en cualquier momento les puede pasar, para aprender cómo asumir este tipo de eventualidades y tomar decisiones como personas maduras, en este momento no sé qué voy hacer, me siento estresada pero más que eso reprimida y me afecta no tener el apoyo de mi familia y sobretodo el calor que me brinda ese ser que más amo en la vida, MI HIJA.

Jennifer Paola Ordóñez


Grata costumbre 

Eran aproximadamente las 9:05 a.m. de un soleado jueves de marzo, un pasillo transcurrido lleno de historias, y justo ese día una de mis historias haría parte de él. Sonaría un poco extraño abrazar a alguien porque sí, porque es una tarea o una obligación, y justamente eso fue lo que Natalia pensó. Fue en una de tantas filas, y ésta no era la más corta precisamente, aunque cabe notar que cuando se tiene prisa cualquier cosa es demora y paradójicamente la espera no se hizo tan larga gracias a un abrazo, los oídos en las paredes, o simplemente al frente de ti pudieron facilitar un poco la situación. 
Cuando ella escuchó, “por accidente”, que una de mis tareas era dar un abrazo, sorprendida se giró y, aún sin conocerla, la curiosidad la hizo preguntar de qué se trataba aquella inusual actividad, mi respuesta fue más que explícita, y un abrazo de 10 segundos dio una sonrisa confusa y grata. A veces las  acciones explican mucho más que las palabras, y eso fue lo sucedido en este caso. En mi opinión este tipo  cosas se debería tomar más bien como una costumbre, pues no sabemos si alguien de verdad lo puede necesitar, o en otro caso, sea una necesidad propia.

Angélica Baena Agudelo

El abrazo

Todo comenzó como un día cualquiera, se abrieron mis ojos, fui a la ducha y empecé a cumplir todos mis compromisos del día…
Ya para llegar al fin del día recordé que tenía clase en un lugar no muy agradable, cogí mi moto, invité a una amiga para que fuera conmigo y así no sentirme tan débil ante la sociedad, ella con una sonrisa aceptó, mientras me tenía en sus brazos ya llegamos al sitio asignado, cogí mi silla buscando estar apartado de toda persona que me quisiera hablar.
Empecé a mirar a mi profesor, el cual era un hombre enigmático, reflexivo y con la poesía presente en cada gesto de sus ojos, mientras copiaba cada una de las cosas que él intentaba enseñarnos, participé y me metí en ese momento para que ojalá esa clase jamás tuviera fin y no tener que salir a ese oscuro lugar que me esperaba.
Cerré mis ojos por un segundo y cuando los abrí ya la mayoría de las sillas estaban vacías y los pocos que quedaban ya tenían sus mochilas en la espalda, me paré con resignación y en un impulso extraño me lancé y le di un abrazo a quien era mi profesor. No hubo sentimientos de cariño y mucho menos de amor o comprensión, pero sí sonrisas que me motivaron a salir y ser fuerte contra el mundo. Al fin y al cabo ya había abrazado a alguien que no conocía, que solo había oído una vez en mi vida y nada feo había pasado, ¿Por qué cuando saliera con mi amiga al lado me iba a pasar algo malo?

No fue el mejor abrazo de mi vida, pero sí el que me dio valor para salir del frasco… 

Laura Román Salgado

¿Qué es un abrazo?

Un abrazo es la caricia más profunda, es la mirada más hermosa y el aroma más puro. Tus abrazos son un instante de tranquilidad, me dan esa paz que ni el sonido del agua me podría dar. Un abrazo tuyo es el resumen de inagotables palabras de apoyo, comprensión y esperanza.

Tus abrazos…tus abrazos son perfectos, pero cuando me vuelves a abrazar, pierde toda perfección el anterior, pues cada vez que me aprietas veo un camino más claro y firme. Son un haz de luz en la oscuridad más densa.

Eso definitivamente es un abrazo.

Alejandro Casallas

Sin título

Hoy le di un abrazo a un compañero de la Universidad al que nunca le había dado uno. Sentí que estábamos en más confianza, ahora entiendo que el abrazo es una unión, es como mostrarle a alguien que estas para él, que lo apoyas y que lo entiendes. Si es una despedida le dices que no lo quieres dejar ir y si es un reencuentro le dices que jamás vas a dejar que se vuelva a ir de tu vida. Un abrazo significa muchas cosas, menos una acción sin sentido, ya que un simple abrazo puede calmar, consolar y dar apoyo a una persona que lo necesite sin necesidad de las palabras.

Alejandro Varela.

¿Qué es un abrazo?


Abrazar es rodear al otro con lo que soy y esperar sentirlo también, es desear estar unidos más allá de lo físico. Un abrazo es amistad, amor, comprensión y apoyo. Es dejar de estar solos. Abrazar es acompañar al otro y ser acompañado, es uno de los gestos más bellos porque siempre es retribuido.
Abrazar es poner los corazones frente a frente y liberarlos encadenando nuestros brazos.
 Experiencia con el abrazo:
No ocurrió tal y como lo había planeado y por eso mismo fue aún más especial. No fue con la inseguridad que a veces nos acompaña e impide liberarnos en la atadura de los brazos, fue un gesto de amistad y compañerismo tan puro como solo la espontaneidad, la alegría y la expresión natural de dos personas puede generar.
No fue iniciado ni esperado por mí,  pero lo recibí aún más feliz por eso mismo, porque era una muestra de que alguien más contaba conmigo. No fue sólo un abrazo, fue abrir las puertas a miles de momentos que vendrán, fue encontrar una amiga más. No fue sólo un abrazo, fue casi un pacto.

Ana Lorena Caraballo

El Abrazo

Un abrazo es un acto que expresa cariño y apoyo, es un mensaje del más allá que nos muestra que no estamos solos, un abrazo enlaza almas y pasiones,  hace amigos y naciones.
Cuando no existen las palabras, cuando se agotan las letras,  cuando se congela el corazón y no razona la cabeza, cuando es indescriptible lo que se siente, cuando se olvida cómo se miente, solo basta con mirar a los ojos para hablar, y un abrazo para amar, para transmitir y para hacer saber a alguien que aunque en el mundo hay millones de personas,  el mejor sentimiento es el de saber que se puede rodear con los brazos y sentir contra tu pecho a tu mundo entero.

Experiencia del abrazo:
Abrazar a alguien que nunca se ha abrazado puede resultar algo incómodo, pues esto implica de por sí que nuestra relación con esa persona no es la mejor o no es muy abierta,  al comienzo se siente incomodidad y tal vez algo de vergüenza, pero a pesar de eso, se puede sentir que se creó o se aumentó la confianza que existía antes del abrazo, y se puede decir que nació un lazo que abrió paso a una mejor comunicación y a una relación más cercana y cómoda.

Ana Milena León Otálora. 

Un abrazo

Un abrazo te lo puede dar cualquier persona, tu novio o novia, tu padre o tu madre, tu familia o tus amigos; te lo pueden dar cuando lo necesites, porque sí o porque no, como sinónimo de saludo o para recordarte que no estás solo o para simbolizar una gran muestra de confianza y apoyo.
Un abrazo no se le niega a nadie y mucho menos cuando es alguien que requiere de este para sentirse bien en un momento de tristeza, soledad, en fin; en un mal tiempo. Cuando veas a alguien en esta crítica situación  no dudes en darle un abrazo... un abrazo “de oso” de esos que son cálidos, largos y fuertes que haga olvidar a ese alguien de todos sus males y pesares.
Aunque.... un abrazo, un abrazo no sólo se da por hacer sentir bien a alguien cuando necesita uno de estos en sus malos momentos, sino que también se dan para recordar y acoger nuevamente aquellos recuerdos que se han tenido con la persona que... ¡Se abraza!

Experiencia con el abrazo: 
Al dar ese dichoso abrazo a alguien al que no veía desde varios años, fue algo maravilloso porque abrazamos nuestros recuerdos, nuestro pasado, esos momentos de nuestra infancia, de nuestra escuela... Volví a sentirme una niña pequeña al traer de nuevo al presente aquellos juegos y pasatiempos de pequeña como el “Cangurito inglés”, “Chucha escondidijo” “Chucha congelada”, “Boy”, lazo, salir a montar patines, bicicleta e infinidad de juegos más, que ahora los niños han reemplazado, lastimosamente, por celulares, iPads, computadores y no sabrán cuando crezcan lo que es divertirse verdaderamente... Pero al final yo sí puedo decirlo ¡Qué maravillosa fue mi infancia!.... Así, con mucha emotividad y a la misma vez una gran nostalgia al saber que ya no se repetirán esos momentos o puede que sí pero no en su esencia misma.

Ana María Osorio

Sin título

Un abrazo es una buena forma de expresar amor, cariño, aprecio. También es una forma de expresar un sentimiento de pésame (por ejemplo en un entierro).
A veces un abrazo es igual de importante, o hasta más, que las palabras, porque expresan lo que se quiere transmitir de una forma más profunda, que puede llegar al alma. 
Expresa una sensación de amor por el otro, Se siente liberación con uno mismo. En el abrazo se comparten emociones, se expresan sentimientos que con las palabras sería muy extenso explicarlos.
*un abrazo que no olvido, es el abrazo que le di a una amiga el día de la graduación en el colegio.

Andrés Felipe Baquero

Sin título

Mi experiencia con un abrazo transcurrió de la siguiente manera.
Al principio, sentía muchas dudas, creía que iba a ser rechazado, sentí pena, impotencia por no ser capaz de hacerlo, hasta en un momento creí que me iban a lastimar por lo que iba a hacer. Lo siguiente, cuando finalmente me decidí hacerlo, fue buscar una “víctima”, traté de buscar alguien que no me fuera desagradable, que fuera “normal”, y entre tanto buscar y buscar, volví a caer en la duda, en el deseo por evadir este pequeño compromiso. Pero tomé fuerzas de donde no las tuve, y decidí hacerlo. Finalmente entre tanta búsqueda encontré a alguien con quien este ejercicio cobrara un sentido real y humano, una vecina a la cual nunca le había dirigido la palabra. Y llegó el momento de hacerlo, me sentía enfermo, nervioso, sudaba, pero me le acerqué, la saludé, me respondió, me acerqué a ella y la abrace, al principio fue un momento de mucha incomodidad, pero luego se fue tornando en un momento muy íntimo, logramos una conexión que no hubiéramos podido lograr de no haber hecho lo que hice. Cuando termine de abrazarla, ella me miro, pensé que me iba a insultar, pero sorpresivamente, me agradeció, me dijo que ese tipo de cosas ya no se ven y que son cosas muy lindas que no se pueden perder, conversamos un rato más, me despedí, y así logre terminar esta tortuosa pero reconfortante actividad.

De esta experiencia aprendí varias cosas: Amar a los que nos aman es extremadamente fácil, pero demostrar un acto de amor hacia una persona a la cual no hemos ni dirigido la palabra, es más difícil, pero al final es una recompensa mucho mayor que la que se obtiene abrazando a alguien a quien acostumbramos a estos actos. La sociedad, al irnos aislando de este tipo de actos, nos va alejando unos de otros cada vez más, separándonos de aquellas viejas costumbres del pueblo, donde todos se conocían entre todos, donde todos eran una gran familia. En esta ciudad enorme, ya no reconocemos a nadie ni en los rostros familiares, todos viven en su propio mundo, desconectados de los otros, deshumanizándonos cada vez más, olvidándonos de que no estamos solos, o que solo somos unos pocos, sino que somos todos en un pequeño espacio llamado tierra, donde debemos cumplir con nuestra condición de seres sociales, y tratando de abrirnos cada vez más a los demás.


Andrés Felipe Barrera

Sin título

Al abrazar a alguien a quien no había abrazado antes, sentí que se abría una puerta, que se establecía una conexión, diferente, extraña, con ese ser ajeno a mí. Sin palabras, pude decirle que contaba con mi apoyo siempre que lo necesitara. Yo no podría decir que pude escuchar sin que esa persona lo dijera, un apoyo incondicional, porque sólo Dios sabe qué hay en el corazón de las personas, y sé que puedo brindar mi amistad a todo el que quiera amistad, pero que no todos son amigos míos.
“Que no busque ser consolado, sino consolar, que no busque ser comprendido, sino comprender, que no busque ser amado, sino amar”. San Francisco de Asís.


Un abrazo, uno sincero, es la sonrisa de Dios, es la brisa tranquila, serena.
Es la espuma del mar, adherida al torso de alguien que sufre.
Es un esbozo de sosiego, húmedo, helado.
Tan efímero, y a la vez eterno.
Se queda enredado en el rosa, en el bosque, en la tierra,
Da respiro
Y se va desvaneciendo
Hasta sólo quedar en el recuerdo, de alguien que sufre.

Any Carolina Betancourt

Sin título 

Una expresión de amor, de amistad, comprensión. Abrazamos porque queremos, porque es sinceridad. Porque hace mucho tiempo que no nos veíamos o, quizá estamos en la misma situación, ninguno de los dos comprende este mundo. Pero en el abrazo descubrimos que no es obligación hacerlo. El mundo es tan extenso, vasto, pero nos tenemos el uno al otro, a este abrazo que será eterno recuerdo.
Recuerdo la partida, pero más a la unión de los cuerpos desnudos antes de la huida.

Deibie Mendoza  

¿Qué es un abrazo?

Un abrazo es decirlo todo sin pronunciar una sola palabra. Es expresar lo inexpresable. Con un abrazo puedes transmitir todo lo que sientes a la persona que estás abrazando. Los hay amigables o amorosos, alegres o tristes, cortos o largos. Para toda persona y para toda ocasión. Cuando abrazamos nos estamos conectando muy sincera y profundamente, nos volvemos vulnerables, nos entregamos con entera confianza a los brazos del otro, ya que sabemos que allí encontraremos refugio, aunque sea por un instante.
Dar un abrazo a alguien por primera vezAbracé por primera vez a un amigo que conocí en la universidad.  Junto con otros amigos, estuvimos juntos durante la semana de inducción, pero al momento de las matrículas él tuvo un problema con el sistema y no alcanzó a reservar cupos en los grupos donde nosotros habíamos matriculado, así que últimamente no hemos convivido mucho juntos.
Estaba en la facultad con mis amigos cuando él llegó para saludarnos, y entonces le dije que si me podría dar un abrazo, que era para mi clase de comunicación. El aceptó y nos abrazamos. Mientras lo abrazaba, me di cuenta de que no necesitas conocer demasiado a una persona para saber que te agrada y que no tienes ningún problema en darle un abrazo, es más, lo haces con gusto. Para mí, el sentimiento que predominó en el breve pero valioso instante que duró el abrazo, fue la confianza. 

Isabella Saavedra

Sin título 

No niego que fue algo raro el ejercicio y que surgieron algunas preguntas como: ¿Un abrazo? ¿A quién? ¿Para qué? Y luego la idea, al principio, algo incómoda de realizar la tarea.

Pensaba en la segunda pregunta, no soy de Medellín y aún no conozco mucha gente como para cumplir esa tarea, estaba mi hermano, pero a él lo abrazo con frecuencia, además la idea era abrazar a alguien a quien no hubiéramos abrazado antes. Pensé, entonces, en la señora con quien comparto apartamento. Una costeña de no más de 35 años, bastante joven para ser honestos. Decidí abrazarla a ella, una mañana, antes de salir para las clases de la universidad. En ese momento fue algo incómodo, lo confieso. No soy muy bueno para relacionarme con la gente. Sin embargo, desde esa vez, la convivencia y la relación entre ella y yo se tornó más llevadera, no digo que antes no lo fuera, algo más de confianza y conversaciones más fluidas. Realmente es un ejercicio que vale la pena hacer más seguido, aunque seguirá siendo incómodo al principio.

Jahír Pérez

El abrazo

“Es maravilloso porque tan sólo un abrazo dado con mucho cariño, 
hace sentir bien a quien se lo damos, sin importar el lugar ni el idioma 
porque siempre es entendido.” Mario Benedetti


"Oriol Vall, un médico que se ocupa de los recién nacidos en un hospital de Barcelona, dice que el primer gesto humano es el abrazo. Después de salir al mundo, al principio de sus días, los bebés manotean, como buscando a alguien.
Otros médicos, que se ocupan de los ya vividos, dicen que los viejos, al fin de sus días, mueren queriendo alzar los brazos.
Y así es la cosa, por muchas vueltas que le demos al asunto, y por muchas palabras que le pongamos. A eso, así de simple, se reduce todo: entre dos aleteos, sin más explicación, transcurre el viaje.” Eduardo Galeano.
Definir qué es un abrazo es una tarea difícil, el abrazo es un fenómeno complejo, que sin pronunciar palabra alguna está diciendo mucho, esto por ser un gesto proveniente del alma, es un gesto universal, espontáneo y sincero.
Cuando se nos encomendó la tarea de abrazar a alguien (que no hubiéramos abrazado antes), me pareció una tarea un poco rara y aparentemente fácil, pero no fue así. Comprendí que abrazar a alguien es más que un gesto cariñoso, es estar dispuesto a dar de uno mismo y recibir un poco del otro, es crear un enlace, un vínculo fuerte entre dos personas, es un contrato firmado por el alma, un contrato que debe cumplirse, no por obligación sino que se cumple por convicción.
Mi abrazo fue con una compañera, con la cual he compartido mucho desde que empecé a estudiar en la Facultad de Medicina, fue un abrazo espontáneo y sincero, fue un detalle pequeño pero con un gran significado: el de una amistad que empieza.

Jeisson Cataño

El abrazo desconocido

Un abrazo es símbolo de cariño, afecto y comprensión, es por eso que siempre lo brindamos y buscamos recibirlo de todas las personas allegadas como familiares, amigos y pareja sentimental. Sin embargo, cuando llega el momento de dar un paso más adelante y de cambiar nuestros hábitos, es cuando comprendemos el verdadero significado de lo que podemos dar y recibir.
Al vivir esta experiencia he comprendido que un abrazo además de ser símbolo afectivo, puede llegar a ser una señal de acogimiento, respeto, admiración y conocimiento. Este momento puede vivirse de diferentes formas, es decir, que tanto quien lo recibe como el que lo ofrece pueden tener diferentes experiencias, las cuales pueden variar desde el agrado hasta la repulsión.
En este caso mi experiencia fue, aunque un poco incómoda por el hecho de pensar en lo que el otro pueda estar creyendo, agradable a causa de haber creado un lapso de comunicación no verbal entre los sentimientos propios y los de la otra persona.

Podemos decir que un abrazo es la mayor expresión de amistad, afecto, amor, fraternidad. Todo tipo de relación incluye o necesita de esta demostración, pues un abrazo ofrece compañía y apoyo en los momentos de felicidad y/o tristeza, razón por la cual todos necesitamos por lo menos de uno a diario.
El abrazo también es un símbolo de unión, un abrazo reconforta y nos demuestra que contamos con la persona que nos lo ofrece.
Un abrazo con abrazos se paga, ya que por lo general la persona que lo recibe, siente tal acogimiento que decide regresar las buenas acciones a su semejante.


Juan Pablo Rendón Cardona

Alguien a quien nunca había abrazado.

Esta diría yo fue uno de los trabajos con más reveses que he hecho, hasta ahora nunca me había dado cuenta de la tendencia que tengo de abrazar a la gente, tanto que cuando pensé en alguien a quien nunca hubiese abrazado, no se me venía nadie a la cabeza. Tantas vuelta le di al asunto que decidí tomarme la libertad de modificar el concepto en sí mismo y tratar de recordar la primera vez que abrace a alguien en particular, esto aligero la tarea, aunque aún así tarde un buen rato en pensar en alguien de quien todavía recordara la primera vez que abrace, hasta que pensé en Ashley, mi compañera de equipo de la selección bello de arquería.  Y me di cuenta de que la primera vez que la abrace fue muy recientemente, a pesar de conocerla hace casi un año y de ser básicamente el único equipo de arquería tradicional del municipio, y la confianza que eso supone, pues no en cualquiera se confía para que mantenga estable una vieja mesa ubicada en pleno campo mientras tu estas parado sobre ella sin otra cosa en mente que apuntar y disparar. Ese momento se remonta a no hace más de un par de meses, luego de las competencias departamentales a las que había asistido el resto de la selección. Se nos había otorgado 3 semanas de vacaciones. Ella había faltado a los anteriores 2 meses de entreno, y yo me tome una semana extra de vacaciones por motivos familiares. El día de mi regreso no tenía pensado que la vería allí pues el entrenador me dijo que había faltado toda la semana, y eso me enojaba pues se acercaba nuestro primer chequeo, pero en cuanto entre en el gimnasio del polideportivo, nos encontramos de frente, ambos nos miramos con cara de quien ha visto un fantasma, lo único que artículo fue un grito y un “atrápame si puedes” abrí mi mano y deje caer el bolso y salí a paso veloz tras de ella, debo admitir que la carrera me dejo sin aliento, pero cuando al fin la alcance solo acate a abrazarla fuertemente, fue para ambos una felicidad plena, dos amigos reunidos, y un equipo que por fin había regresado. Sentí, paz y sentí como nuevamente tenia a mi lado a quien estaría durante las travesías de competencia que se avecinaban, justo esa semana el entrenador decidió hacer una pequeña competencia entre nosotros, marcando puntos al equipo que acertara a un pequeño blanco de no más de 10 cm, a más o menos 20 metros de distancia. Y esa fue la primera vez en mucho tiempo que me enfocaba verdaderamente en lograr un puntaje, y fue la confianza que me transmitía ella y mi equipo lo que me permitió tener la mente lo suficientemente despejada para empatar el marcador, y que finalmente mi equipo ganara, claro que no era más que un pequeño juego para despejarnos luego de una semana de entreno, pero también para ver que tanto nos relacionábamos como equipo, y debo admitir que luego de lo sucedido en los días anteriores esa confianza estaba muy en alto.

Juan Potes

Sín título

Me preguntan ¿qué es un abrazo? Y yo me pregunto, ¿qué no es?
Un abrazo es aquel gesto que es capaz de expresar lo inexpresable verbalmente, es ese pequeño instante donde todo puede cambiar, ese lindo intercambio de cariño o apoyo según  la necesidad. Es ese momento donde las palabras no alcanzan para expresar un sentimiento, una gran alegría o una profunda tristeza, pero en cualquiera de sus presentaciones es una belleza. Un abrazo es tan valioso aunque muchos no lo vean necesario, pero aunque sea uno deberían dar a diario. 
Experiencia del abrazo:
Yo abracé a la señora que hace el aseo en la casa de una de mis compañeras. Es una señora más o menos entre los 50. Yo le pregunté su número telefónico, para poder tener contacto con ella en caso de necesitar sus servicios de aseo,  ella muy amablemente me lo dio y me dijo que la guardara con el nombre de “gloria aseo” esas palabras vinieron acompañadas de mil consejos y recordaciones. La señora me dijo que ella iba a ser mi ángel de la guarda cuando yo lo necesitara, que no dudara en llamarla a la hora que fuera, cuando fuera que ella haría todo lo posible para ayudarme en lo que pudiera. Esas palabras me llegaron mucho ya que yo no soy de Medellín, prácticamente no tengo nada aquí, entonces fue muy lindo escuchar a alguien que acababa de conocerme y llenarme con un almuerzo delicioso decirme que ella iba a estar ahí para mí cuando lo considerara necesario. Yo quise darle un abrazo para agradecerle por esas palabras y cuando la abracé la sentí muy cercana, la sentí familiar y fue una experiencia muy linda. 

Laura Velasco Bermeo

Sin título 

Es una demostración de afecto o de sinceridad entre personas o sujetos, que se suele dar en ocasiones de tristeza o alegría, es para mi punto de vista igual a una reacción humana, en la demostración de una aceptación social.
Mi abrazo se lo di a mi padre, bueno, aunque suene algo raro que nunca lo haya abrazado es verdad, él nunca ha vivido conmigo y nunca lo he estimado, digamos, es solo mi padre biológico, sólo nos une nuestro ADN, en realidad cuando lo abracé él se sorprendió que lo abrazara cuando lo saludé  y, bueno, creo que él se sintió bien y aceptado por mí, pero en realidad yo no sentí nada bueno, solo el rozamiento, pero no algo sentimental , pues creo que me he enseñado a no sentir, ya que la vida me ha enseñado así, una persona sola que nunca aprendió a estar junto con los demás, obteniendo una fobia por algunas clases de personas o sociedades. 

Maikol Andrey Betancurt.

¿Qué es un abrazo? 

No solo es extender tus brazos y apretujar a otra persona, animal u objeto, contra tu cuerpo, tiene un significado más profundo que el solo hecho físico, pues este expresa de forma natural sentimientos inexplicables por medio del habla, comunica un sentimiento de amistad, amor o incluso de gratitud y respeto. Por otro lado es la máxima expresión de apoyo de una persona sobre la otra, el mismo papel que juega con la comprensión mutua. Es un lazo que une no solo dos cuerpos, sino también las almas y valores semejantes entre las personas abrazadas que no quieren que el uno se separe del otro, pero también puede definirse como el inicio de algo y el fin del todo, como un simple “hola” o un simple “hasta siempre”.

Experiencia del abrazo:
Resulta muy curioso, pues la tarea era dar un abrazo, pero no fui yo el que lo dio, fui el que lo recibió. Pues aquí va la historia: era casi hora de almuerzo, precisamente donde los bostezos del sueño y del hambre llegan, aparte mi nivel de estrés superaba los limites que resiste mi cuerpo, ya que estaba realizando un taller de biología con unos compañeros, pero del cual yo no entendía nada, me sentí frustrado puesto que los escuchaba que dialogaban formulas y números del taller, pH va, volúmenes vienen, pero en mi, no salía nada, ni mucho menos llegaba ninguna información, estaba con el estrés por las nubes y la moral debajo del suelo, al final, luego de que ya cada uno nos levantábamos dispuestos a irnos, casualmente me quedé con una amiga (por la cual siento algo) y otro amigo que tenía clase a la siguiente hora, entró al baño y me quedé con ella esperando en el pasillo, la miré a los ojos y ella lo hizo, me abrazó espontáneamente, como si mis ojos le dieran a entender a ella que necesitaba de un abrazo, fue un sentimiento totalmente inexplicable pues el estrés bajó, la moral subió y apareció un nuevo concepto de motivación en mí, me dijo: “ponte las pilas que esto apenas comienza y hay que dar todo de nosotros para alcanzar la meta común”, quedé impactado pues no había pronunciado palabra alguna de lo que sentía en ese momento. Y así fue mi primer abrazo sincero en Medellín.

Mauricio Tupáz

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